CELESTE
El día que nació mi hermana,
mi madre inhaló profundamente,
se sentó y se hizo una trenza.
Mi padre se apoyó en la puerta.
El agua de la cocina hervía,
mojaba la leña y liberaba humo.
Celeste.
Las manos de mi hermana,
la manta que la cubría,
la madrugada, su impotencia.
El día que nació mi hermana,
mi madre inhaló profundamente,
se sentó y se hizo una trenza.
No lloró.