miércoles, 19 de agosto de 2015


CELESTE

El día que nació mi hermana,
mi madre inhaló profundamente,
se sentó y se hizo una trenza.
Mi padre se apoyó en la puerta.

El agua de la cocina hervía,
mojaba la leña y liberaba humo.
Celeste.
Las manos de mi hermana,
la manta que la cubría,
la madrugada, su impotencia.

El día que nació mi hermana,
mi madre inhaló profundamente,
se sentó y se hizo una trenza.

No lloró.

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