Los niños
son peligrosos.
Honestos.
Implacables,
como las trampas de oso.
Debemos
identificarlos.
Silenciarlos,
atarlos para siempre.
Hacer
que cesen sus ansias de jugar,
Ayudar
a que crezcan y rueden la pendiente,
crezcan
y no jodan más.
Aquí
se viene a trabajar, no a hacer amigos.
Hay
que crear sistemas civilizadores.
Iglesias,
escuelas, industrias.
Que
vayan con ropa y pidan permiso para hablar.
Nada
de locuras.
Estaremos
seguros.
Podremos
salir,
respirar,
caminar
en la selva,
si
eliminamos a las bestias.
Los
niños, son sensibles tienden a llorar de cualquier manera.
Hay
que matarlos a todos.
A
donde iría este mundo sin planificación.
Los
niños son el futuro, nada más.
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